En lo que creo (J.G. Ballard)

"Creo en mis propias obsesiones, en la belleza del choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de un balneario desierto, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos para coches de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados"

miércoles, 4 de mayo de 2011

Culebras hot

Desde el Lunes en la noche, y hoy  ya es Miércoles, se han estado quemando parte de los cerros cordilleranos del barrio alto de Santiago de Chile.  A tal punto que algunas de las casitas del mismo barrio alto ha visto amenazada su integridad. Como usuario habitual del transporte público he viajado temprano en la mañana observando a diestra y siniestra –acción placentera a la que el automovilista no puede acceder sin riesgo de verse involucrado en un accidente fatal- como este fuego se reparte por las laderas de los cerros en forma de serpiente roja como la del desierto de Sinaloa, dejando una huella arto horrorífica y medio apocalíptica también. No tengo claro porqué estas imágenes me linkean a repetidas escenas de la guerra de Vietnam, con bombas de napalm que es un gel de gasolina que no se apaga con nada y que arde como el puto infierno. Los expertos de la ONEMI y de la CONAF se han pasado calculando cuanto demoran en subir a caballo a la zona de emergencia, mientras el fuego avanza y quema tranquilamente, levantando una humareda lo suficientemente asfixiante como para que los colegios del territorio afectado suspendan sus clases. Y aquí quisiera detenerme. Uno de estos colegios bien regentados, previsores y cuidadosos de sus educandos es justamente el mismo en que me eduqué. Así no más concha su madre. El mismo colegio que en tiempos de sequía, por allá por los años noventa, en plena alcaldicie del beato Joaquín Lavín, llenaba unas peras de agua con capacidad de no sé cuantos litros para que los perlas nos pudiéramos lavar los dientes después de comernos el almuerzo y el kegol sabor naranja –caso aparte el pollámen coloriento que se jugaba entre el segundo y el primer piso del recinto educativo-.

Las razones de lo qué escribo, hoy por hoy, se vinculan más al grado de aburrimiento que me produce el trabajo que a una necesidad real de contar algo.

Esta misma culebra incendiaria podría desplazarse al norte y comenzar a quemar algunas residencias modestas de estas poblaciones al estilo Miami que se están peleando el metro cuadrado en las alturas de los valles nevados. Al sur del siniestro están las más piñuflas que fueron arto honestas y se  cargaron inmediatamente el mote de Floridanas, nada que ocultar, claro que las palmeras por allí son flacuchas y han sido ubicadas con mayor distancia entre una y otra. En sintonía con lo anterior surgen estos nuevos barrios para los nuevos multimillonarios de nuestra ultra nueva patria nación fulera. El condominio departamento se llama Valle Escondido y allí se esconden efectivamente los más grandes empresarios y administradores de la miseria del hombre, partiendo por nuestro presidente el jil con más tic nerviosos que conozco. No sería raro que su gobierno terminara abrupta y fatalmente por una crisis nerviosa del monito estilo Ana O, amante del pene de Freud. He sabido, gracias a unos buenos informes de mis ayudantes y detectives de lo absurdo, que cada propietario cancela mensualmente, sólo por gastos en seguridad acondicionada con metrallas ciervo asistidas, algo así como palo, palo y medio de euros y afganos. Súmele que estas gentes que no viven como uno, se dan el lujo – y aquí lo lujoso bien puede ser sinónimo de absurdo o de inútil, pero en mayor medida de mal gusto- de arrendar anualmente un sol que posa, con nube o sin nube, sobre sus residencias a bien de que puedan tomar un zano color zanahoria, permanente y sin peligro de contraer cáncer a la piel, toda vez que algunas señoras -que ya no lo parecen- han decidido plastificarse y dejar sus restos de pellejo para mandarse a confeccionar unas shalasbotas únicas y orgánicas. Es decir, cuando un ser humano, caballero y gentleman, comenta a otro ser viviente homo-sapiens-minimus igual que él, en claro estilo tradicional latifundista: “la señora aquella es bien parecida”. ¡¿Qué mierda quiere decir?! Es bien parecida a quién, o siendo más preciso es bien parecida a qué. Ya en el milenio en el que nos encontramos sabemos de personas que gustan de salir, bailar, beber, follar y cagar con maniquíes de sintética elaboración. Entonces, a estas alturas -como dirían en la familia Falabella que también vive escondida- ya las señoras no son lo que eran antes, ya no buscan parecerse a la Claudia Schiffer ni a la Crawford, ni a la Bolocco – esta última perdió terreno cuando dejó escapar parte de su boca vaginal en acto público farandulero- sino más bien a un prototipo digital que encargan a pedido a sus pequeños –así nos vemos todos desde sus alturas- diseñadores terrícolas que poco saben del sexo en plástico.  En otras palabras este valle escondido es una huevada atroz donde el rico hace el loco y se esconde en su ghetto para evitar el contagio y la amenaza del otro, cualquiera sea.

Comentario aparte, he gastado los codos pensando en la dinámica arribista que debe darse cuando se casa una o un miembro de la familia Falabella. ¿tendrán código de novios?, ¿canjearán los puntos novios falabella?, ¿se pondrá la novia con cara de perra muerta en plena semana navideña en la cola de la caja para rogarle a otro consumidor que le cargue unas luquitas a su cuenta de ahorro?, ¿las tarjetas de invitación serán las mismas, con estampilla y todo? ¿los suegros de la novia no se sentirán apocados y pasados a llevar? Tarea para el detective de lo absurdo

viernes, 29 de abril de 2011

Deltas, piqueros y el mapa mundi de tío Richy y Mama Chela.



Esto pasó hace décadas o años. Este recuerdo se conserva como dijera Miguél Bossé: como peces de hielo en un wisky on the roc. De chico las visitas a la playa eran invernales, frías y nubladas. Soy lo que soy porque no conocí Reñaca en verano ni Tongoy ni las Cruces ni Cartagena. Del sur también me salvé de Pucón, un reñaca sin argentinas y con dos semanas de lluvia. El verano y el calor lo capeábamos en el sur metidos en un río o jugando marco polo en la infinidad del lago Ranco.

Mirasol, playa norte de algarrobo, Julio de algún año, puede ser de los ochenta, puede ser de los noventa. Se estacionaba el auto en el estacionamiento de autos –que luego sería el lugar donde tomar la piscola caliente y luego el mirador y luego el motel y luego nuevamente el estacionamiento- y madre comenzaba a bajar canastas de picnic junto a mi hermana.  Al mismo tiempo, tal vez sin que el auto se detuviera todavía, Pablo,  inquieto y odioso de viajes en auto,  ya estaba sin zapatillas corriendo detrás de alguna pelota de fútbol. El futbol en la playa se juega sin zapatillas y sin calcetines –ojo con el libro de las prohibiciones, la playa y sus variantes merecen un chapter único, los calcetines también-. El entre tiempo lo gastábamos jugando a saltar y romper esas pequeñas murallas de arena que forma la marea durante la noche, nos divertía la sensación de estar sobre una superficie que luego se derrumba.  El tiempo hizo que dejara de ser divertida. 

En otras dimensiones he visto escenas memorables. Grandes saltos al vacío en Acapulco o escenas fantasy de James Bond apretando cachete de la mafia rusa o la KGB, arrojándose al precipicio azuzado por ráfagas de metrallas AK. Puede haber sido la SS o la misma Stassy, en fin para el ideal yanqui que nos representa continentalmente es la misma huevada. Pero la mejor de las imágenes se la comentaba a nuestro querido Cris en carta que se azarosamente cayó en manos equivocadas y  sin más terminó ardiendo en la hoguera. El río Ganges -agua sagrada de la India-, uno de los más grandes del territorio asiático, desemboca en el océano índico de una manera particular que les recordará la clase de geografía que siempre fue subyugada por la de historia universal y sus diversas formas americanistas de la cazuela. El río desemboca al océano en una lógica delta. Se expande en diversos brazos, transformándose en cientos de pequeños ríos que acceden al oceáno pantanosamente, estancadamente.  Aquí el territorio ya no es de la India sino de Bangladesh. Su pueblo en una suerte de ceremonia o acción de higiene comunitaria se baña en masa en sus costas, las que al igual que mi recuerdo playero tiene esa suerte de quebrada o muralla de la cual no queda orilla, por lo que el acto es un clásico salto al vacío -pueden ser incluso unos 4 metros de altura- que realiza no sólo el joven mocetón abacanado sino la abuelita, el niño y la mamá con su guagua en brazos. ¿Qué pasa con los maricas cómo yo? Ni idea.

Sobre la misma, en el mismo Delta del Ganjes se encuentra la población más Brígida de tigres de bengala –¿qué relación guarda el tigre con la bengala de los barras bravas?- . La gente: en su pobreza, los bangladeshos, viven de la miel -le dicen el oro- que extraen de los bosques que sobreviven las inundaciones y sequías del territorio entre un brazo del río y otro. Es uno de los trabajos más peligrosos del mundo. Mueren más de 130 bangladeshos al año a causa de mordidas y ataques de tigres que se esconden a raya entre el barro y el ramaje del bosque. Nada mal para ser un grupete de felinos con uñasgarras y dientessables.

No olvidar la trucha salmonídea y sus avatares contra la perca y el lastimoso pejerrey argentino que es de lo más penca que le hemos cargado a los lingotes de oro hijitos de la ahora viuda de K.

En la nueva cocina de mi comadre Paula y de tío Richy existe tamaño mapamundi impreso o pegado a la pared, un muro no menor al cuatro cuartos, tres por tres y todo al cubo en raíz cuadrada cua(n)tica. Un mapa mundi, que como globo terraquio regalado por abuelo, lo hace a uno soñar. Si se para uno de pié frente a él, a la altura del ombligo justo frente a la pelusa -a veces grisácea otras azulina según la comida- se encuentra el Delta y puedes alucinar con el Sandokán de Malasia que debe haber enfrentado estos tigres y saltado al agua higiénicamente  a poto pelado.
                                                                                                                                      

martes, 1 de marzo de 2011

Te quita el sueño


Alguna vez en este mismo blog reputié por la injusticia que afecta(ba) al pueblo Mapuche, ladraba por sus comuneros en huelga de hambre cuando estábamos todos encantados con la película de suspenso del rescate de los 33, todos obnubilados porque los medio oficiales del oficialismo oficiaban noticias del espíritu y la esperanza nacionales, de nuestra voluntad (uber alles) y sacrificio de nuestra hermosa unidad nacional. Estábamos en septiembre o octubre no recuerdo bien. En paralelo dirigentes de la CAM cumplían semanas sin comer nada rico, ni enjundioso, ni aliñado con merquén. Y de distintas formas, con palabras más o menos enojadas y groseras y teledirigidas buscaba remover conciencias de lectores virtuales anónimos que en definitiva son tan pocos que gritando en la plaza de arma me habría ido mejor. Pero el blog es mi espacio, es el resguardo de mi acabada alma, es lo que resta de enfermedad por este orden de las cosas tan molesto y doloroso. En esto exagero, mi familia, mis hijas, mi Rusia son lo que va quedando de lindo, de puro. Y así también vimos como los sindicatos de farmacias ahumadas pasaban otras tantas semanas en paro y como ninguno de los oficiales medios de prensa les daba pelota y por la pelota que hemos sufrido con nuestros representantes futboleros tan nobles y tan atropellados y tan de manos atadas que hemos quedado frente a esto y lo otro. Y me pongo a cantar y a llorar y a truncar palabras de un grande: y de la isla Riesco qué será, y de Castilla qué será, y del Baker qué mierda será.

Pero todo pasa y pasa, por la tangente, por al lado, por aquí, por allá. Y no nos afecta directamente y seguimos mete y ponga y aguantamos de lunes a viernes y nos armamos para desfallecer de viernes a domingo y lunes otra vez y seguimos, siempre seguimos. Indefensos pero anestesiados.

Pero ahora me entero, ahora me recago de ponerme en tu lugar Janito, porque lo que a otros les resbala a ti te quita el sueño. Lo que otros se lo duermen con un ravotril y tres relajantes musculares tú te lo lloras con las entrañas; y tus padres y tu hermana y los domingos del carajo son más tristes que los míos y los del Seba y los del Carlos que se toma su café maraco con croissants del hoyo allá en la ribera francesa. ¿Y qué quieren que les diga? esto es demasiado, hay ladrones de terno y corbata que andan flor de relajados, con los buenos cargos, con las estupendas vacaciones en punta cana cuando estarían mejor en punta peuco con el mamo contreras aplicando parrillasos y con karadima dándoles las últimas palabras de su extrema erección.  Linda la weá, bonita la cuestión. Hay viejas coludas como la Jackie Va Enriquecerse que miente descaradamente frente a las cámaras con nuestros costosos recursos públicos (y con nuestros impuestos!!!!!! como reclaman los fachillos que opinan a diario en los segmentos de los  diarios de su partido unión demócrata independiente ) y na ni ná, ni fu ni fa, cero. Hay estupendos  personajes (Jadué) que golpean a sus señoras, agenciados a punta de robo y cheques sin fondos y sin cotizaciones a sus fieles servidores, ciervos, y siguen dale que dale, los mismos lores que dicen ser abogados y no lo son y dirigen nuestro fútbol y ahí están los muy concha su madres: libreta!!!!libreta los jiles sin juicio ni nada!!!!!.

Pienso en tu hermano, imagino al mío y me vuelvo a recagar. Y leo lo que me cuentas de los 180 días de tu hermano Fran, preso por sospecha y no entiendo nada y escucho de la fiscalía y el tal Peña o Armendariz que es el mismo que le inventó no se qué macucos a un pobre Paquistaní que terminó casándose en la cárcel también impedido de libertad por sospecha. También equivocadamente detenido, también silenciado por los diarios oficiales de la seguridad ciudadana, también silenciados por éste nuevo fanático ex Ku Kux Klan un tal Hinspeter. Finalmente, el paquistaní, fue dejado en libertad sin poderse comprobar ninguna de las denuncias en su contra, dio senda entrevista al Clinic y se fue para su casa, arrancando de este país miserable.

Y me voy enterando, porque nos cuentas lo que pasa para que nosotros se lo contemos a otros y estos jugando al teléfono a otros más por si pasa algo, de que tu hermano y otros detenidos por este caso de supuesto terrorismo comienzan a bajar de peso por la huelga de hambre en que se encuentran y que tampoco ningún puto periodista a reporteado (¿ser anarquista, vivir en casa Okupa, salir a toda marcha y a toda manifestación es terrorismo? A los mapuches con onda y boleadoras los acusan de lo mismo, los gringos que se supone son los más cuáticos y paranoicos y están locos de atar encuentran que el estado chileno es histérico y perdidamente estúpido si plantea así las cosas). Yo Janito, no podría a puro té. Mientras tu hermano tras las rejas decide tomar y comer sólo y exclusivamente té, yo evaluó si seguir o no con la mentira de mi dieta que es una huevada porque entre viernes y domingo me como un cordero y dos vaquillas. Irónica y cruel esta vida. ¿Ésta es la justicia que administra injusticia?, ¿qué nos pasa?, ¿qué le pasa a este país?, ¿a esta sociedad que carajo le sucede?, ¿en que hemos caído?, ¿Dios por qué nos has abandonado?

Vuelvo a pensar en mi hermano como si fuera el tuyo, lo pongo a él en el lugar del tuyo, me veo a mi en el tuyo, no me atrevo a ser yo el que se ve preso. No me atrevo a mirar más allá, ni a sentir un segundo lo que les ha tocado vivir. Y desde lejos, sin abrazarte todavía, sin saber siquiera que tu matrimonio era triste también porque tu hermano Fran no estaba, sin saber tampoco, querido Jano, cómo chucha hacer para cambiar todo esto.  Buscaré la forma de que otros desconocidos se enteren y por un momento dejen de hacer lo que están haciendo y al igual que yo sacrifiquen a su hermano en un ejercicio de ficción y se pongan de frente, con rabia, perplejos, descompuestos, malolientes y con los dientes sucios, infectados de injusticia.  

Ayer fueron mis viejos a ver al Fran, y lo vieron más flaco, pero no demacrado, ha bajado 5 kilos, y diariamente baja unos 200 gramos, toma té con azúcar 3 veces al día, lo pesan a diario y le toman la presión. De ánimo está irritable, pero de salud bien.

jueves, 24 de febrero de 2011

Consejos a mis hijas Por Jaime Bayly

(A Camila, por su cumpleaños)
No se casen.
Si se casan y el novio es rico, no acepten un acuerdo previo de separación de bienes.
Si ya se casan una vez, cásense al menos dos veces más.
No le pidan nada a Dios.
No le tengan miedo a Dios ni a los que meten miedo en nombre de Dios.
No esquíen.
No buceen.
No hagan canotaje.
No trepen montañas.
No sean trepadoras.
No salten en paracaídas.
No salten soga.
No vayan al gimnasio.
No se operen nunca nada, aun si les dicen que su vida está en riesgo. La vida siempre está en riesgo, mucho más cuando te operan.
No confíen en los médicos, en los políticos, en los psiquiatras, en los vendedores ni en nadie de aspecto humano.
Limítense a hacer lo que les dé placer.
No se limiten en hacer lo que les dé placer.
Bailen todo lo que puedan.
Traten en lo posible de no matar a nadie.
Si es inevitable matar a alguien, háganlo con delicadeza y compasión, procurando el menor sufrimiento a la víctima y no dejando huellas del crimen.
Matar puede ser divertido una vez, más ya es vicio. No se envicien. Si se envician, usen silenciador y disparen tres veces, por las dudas.
No vayan a velorios, funerales, misas ni casamientos.
Si matan, vayan al velorio y lloren un poco, es lo mínimo que pueden hacer. Una dama siempre sabe cuándo corresponde llorar.
No tengan hijos.
No adopten hijos.
Si tienen hijos, traten de saber quién es el padre.
Si tienen hijos, no los bauticen.
No les pongan sus nombres a sus hijos ni a sus hijas. Puestas a elegir, póngales sus nombres a sus hijos, así los confunden un poco.
No viajen. Caminen. Miren.
No estudien. Lean. Miren.
No lean nada que no les dé placer.
No lean mis libros.
No se maquillen.
No usen tacos.
No hagan el amor. Tengan orgasmos.
No viajen nunca sin un consolador y dos juegos de baterías.
No limpien la casa.
No cocinen.
No tomen pastillas para dormir.
No tomen antidepresivos.
No tomen.
No fumen.
Fumen un porrito de vez en cuando.
No prueben coca.
Piensen que este año puede ser el último.
No respondan los agravios. No inmediatamente.
Dicen que la mejor venganza es pasarla bien. Es una verdad a medias. La mejor venganza es dejar ciego a tu enemigo, que no te pillen y luego pasarla bien.
La única manera científica de medir la felicidad es el número de orgasmos que alcanzarán a lo largo de sus vidas. Que sean muchos (los orgasmos y los proveedores: traten de que no sean los mismos proveedores de Wong, por el amor de Dios).
No vayan a reuniones familiares. Si van, traten de sembrar cizaña y encender una discusión, luego ya se pueden ir más tranquilas.
No traten de ser amigas. Es imposible. Son hermanas.
Si les gusta el mismo hombre, traten de compartirlo. Si no se deja compartir, es gay.
Es aconsejable tener un amante oficial y uno (por lo menos uno) clandestino. Es aconsejable que el clandestino esté mejor dotado que el oficial. Es aconsejable que el oficial no sea oficial de la policía.
En caso de ser pilladas, no se disculpen, no nieguen las evidencias, búsquense otro amante.
No recen. Nadie escucha. Mejor canten.
No esperen que nos encontremos en el más allá. Pero si llegásemos a encontrarnos, por favor no me despierten si estoy durmiendo.
Usen sombreros.
Huelan las rosas.
Maten mosquitos.
Beban un vaso de lluvia escandinava.
No esperen nada bueno de la gente.
No amen al prójimo, desconfíen de él.
Las orgías no son recomendables, se pierden los zapatos y los relojes con facilidad.
No pidan consejo a nadie. Hagan lo que les salga del corazón. Si no les sale nada, no hagan nada. Ante la duda, abstente. Ante la certeza, duda. En cualquier caso, abstente.
No hagan caso a nadie de la familia, salvo a mi hermano Javier.
Aunque solo sea por una vez, hagan el amor con una mujer. Aunque no les provoque, háganlo por respeto a mí, como un homenaje a mi memoria.
Vuelen en globo.
No hagan dietas. Engorden. Soben con cariño su panza. Pónganle un nombre. Hablen con ella.
Un día cualquiera, en una ciudad cualquiera, escúpanle sin razón alguna a un peatón. Sigan caminando. No se disculpen.
No se pinten el pelo.
Si llegan a tener canas, no se las pinten.
No usen hilo dental en las nalgas. En los dientes, de vez en cuando.
No busquen la felicidad. Busquen el punto G. Allí habita.
Nieguen con absoluto cinismo todas las flatulencias que despidan. Atribúyanlas a otros.
Mientan todo lo que sea innecesario.
Si un amante te deja, no te ahorres un par de insultos.
Si un amante te deja y luego te pide perdón y quiere volver contigo, no lo perdones, insúltalo un poco más.
Si un embarazo las sorprende, hagan todo lo posible por parir a ese crío.
Si abortan, no se arrepientan.
Si no abortan, tampoco se arrepientan.
Traten de que no las sorprenda un embarazo.
Estar sola puede ser una cosa muy buena.
Dormir sola puede ser una cosa muy buena.
Vivir sola puede ser una cosa estupenda.
No hagas a los otros lo que no quieres que te hagan a ti. Pero si te hacen algo que no querías, hazle algo peor a esa persona o a cualquier otra persona. No te quedes con las ganas.
Si tienes un hijo, llámalo Circuncisión.
Si tienes una hija, llámala Clítoris o simplemente Clit, que es más glamoroso e internacional.
A Circuncisión no te olvides de hacerle la susodicha operación cuando nazca. No dejes pasar el tiempo.
No confíen en un hombre al que no le gusta el fútbol. Tampoco confíen en uno al que le gusta el fútbol. Desconfíen de ambos, pero más del primero.
No se acuesten con un magnate ruso. No se jueguen la vida de esa manera.
Nunca acepten nunca una taza de té de un magnate ruso residente en Londres. Puede que no le echen azúcar o sacarina al té, sino plutonio 210.
Tengan sexo con un negro al menos una vez en la vida, por respeto a lo que sufrieron los esclavos. En circunstancias ideales, que no hable ninguna lengua comprensible para ustedes.
Traten de recibir más regalos de los que den. No es cierto que goza más el que da.
Solo den limosna a los que tocan el violín en la calle.
Recuerda que esa violinista callejera podrías haber sido tú.
Si no aprenden a tocar la guitarra, el piano o el violín, aprenden al menos a tocarse a sí mismas.
Si llegan a viejas, en alguna reunión navideña simulen un ataque de Alzheimer y echen a todos de la casa acusándolos de ser unos intrusos.
Si tu chico se pone tu calzón, déjalo, no lo regañes. Pero no vuelvas a ponértelo tú.
No hagan el amor en la ducha, en el ascensor o en el baño de un avión. Eviten lugares resbalosos o movedizos. Las escaleras son más seguras.
Si un hombre no sabe ponerse un condón, échenlo enseguida de la casa y no lo vean más.
Si se pone dos condones, échenlo también, díganle pusilánime.
Siempre que les convenga, nieguen que son mis hijas y digan que no me conocen.
Siempre que les convenga, digan que son hijas de mi tío Walter, que es un gran tipo. Da más prestigio y abre líneas de crédito.
Cuando arrojen mis cenizas al mar, asegúrense de no tener el viento en contra.
En caso extremo, conviértanse a cualquier religión que les permita salvar la vida.
No digan que son ateas. Suena mal. Digan que son agnósticas. Suena a que están investigando algo científico.
No se vuelvan mormonas. Se puede malinterpretar.
No traten de tener éxito. Es un estrés. Traten de aprender a estar bien con pocas cosas y pocas personas. Si no aprenden, acostúmbrense a estar mal, encuéntrenle un cierto gusto, disfruten del fracaso. Tal vez eso sea precisamente el éxito.
Resumiendo:
Limítense a hacer lo que les dé placer.
No se limiten en hacer lo que les dé placer.
Suerte.
Buen viaje



martes, 22 de febrero de 2011

Breves historias de asesinos seriales Patagónicos, el Aspirina.

Le decían el Aspirina. Era un dolor de cabeza. Según el comisario sus asesinatos presentaban dos rasgos distintivos: fracturar la rodilla derecha y enviar cartas con sentidos pésames a los familiares de sus víctimas. El mismo comisario aventuraba explicaciones hipotéticas respecto del afán de doblar piernas derechas y dejarlas mirando en sentido opuesto. La hipótesis que recuerdo era la del hermano mayor que quiso ser futbolista y practicaba con él, fantaseando con distintos escenarios y situaciones posibles. Llegó la hora de la ficción, su equipo se encontraba en desventaja, 9 contra 11, resistían el cero y debían mantener el resultado, no importaba que le expulsaran. Aspirina, de un momento a otro, se convirtió, al menos para el mayorcito, en el wing habilidoso que todo defensa uruguayo quiere destrozar. Todavía con la pierna rota se dio maña para golpear el rostro de su hermano una y otra vez, tomó su cabeza y la azotó contra el árbol que por momentos era el vertical más lejano del arquero. La costumbre de enviar cartas de condolencia comenzó tristemente con su madre. 

jueves, 17 de febrero de 2011

Entrevistándome antes de aparecer en Revista Tv Novelas -Cuestionario de Proust-.


¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
La idea de la felicidad es molesta, siempre andan promoviéndola y es tan escasa, es como los créditos hipotecarios: por un momento de felicidad te pasas  la vida pagando intereses. Claro que he vivido de esos pocos, intensos y fúlmines momentos. Hay algunos que recuerdo: la noche romántica del Lunes después de un encontronazo con mi amada. O escuchando a Ema, mi hija de dos años, que saluda al transeúnte varón, llamándole caballero; felicidad instantánea y reciclable. En todo caso, planteada así la cosa,  la felicidad no puede ser perfecta. Nunca me gustó sacar nota 7.

¿Cuál es su miedo más grande?
El miedo más miedoso que tengo siempre ha sido a la altura, subir una escalera de Bomberos puede ser mi atroz pesadilla. Después, tengo miedos a que mis hijas sufran, a que Chandy deje de amarme, que la familia se vaya al carajo. Soy bastante miedoso, aunque depende bastante de como ande la autoestima. Años atrás sólo le tenía miedo a la altura, nada más.  Me tiritaban las piernas, perdía el sentido, la razón se nublaba sólo por asomarme a un barranco o por subir una clásica roca costera, jamás he podido tirarme un clavado Acapulco, ni he estado cerca de saltar en Benji. Envidio profundamente quienes suben árboles. Me culpo por haber traspasado este temor medio impotente a mi hija Violeta, la primera, con la que ensayé para corregir estos miedos con Ema. En cambio a ella la miro, la espero a brazos urgentes debajo del árbol deseando evitar su chancacazo. Y aprovecho de criticar férreamente a los paisajistas o diiseñadores o responsables de las escasas plazas con juegos para niños, ¿han observado el piso bajo los columpios?, ¿en los resvalines? Piedras, concreto, en fin, directo a la posta. Aconsejo el seguro de accidentes en cualquier nueva y acondicionada clínica privada, en la Alemana por 50 lucas el año calendario, te atienden enfermeras y educadoras de párvulo, dos fantasías en una pasadita.

¿Cuál es el rasgo que más deplora de usted mismo?
La creciente flojera, la incapacidad ascendente para evitar el aburrimiento en los espacios laborales. O no me gusta la idea de trabajar o me estoy volviendo un weón recontra flojo. Deploro también mi orgullo ciego, sordo y mudo.

 ¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
Qué duda cabe, atreverse a ser padre, asumir el condoro con gallardía y dejarse amar. Cortarme el pelo en razón de lo anterior, bailar a ojos cerrados, bañarme guata al aire con sunga en piscinas y balnearios chic, superar la vergüenza de leer poesía en público (Sebastián, piscolas y paraguas de por medio) y terminar mi tesis: lejos la señal más clara de que todo en la vida me costaría sangre, sudor, lágrimas y mucho pero mucho auto flagelo.  

¿Cuál considera que es actualmente la virtud más sobrevalorada?
Las virtudes, valores y principios hoy son pura retórica. Eficiencia. lealtad, humildad, responsabilidad. En fin lo que un día aplica al otro los medios, la vida, los políticos, la nueva forma de hacernos cagar lo declara obsoleto y hace figuritas de papel con él; y ya sabemos: las hojas se la lleva el viento. Los 10 mandamientos y “la cacha y la espá”. Esto se trata de sobrevivencia, la realidad actual es que nos faltan líderes modélicos a quienes seguir, que nos inspiren y nos ofrezcan estas virtudes a modo de copia desfasada, siempre fallida y vagamente similar a la original. Bielsa lo fue por instantes, yo lo respeto y seguiría a la china, pero nunca tuve el valor de pasearme por Pinto Durán, porque tampoco tengo la valentía de atreverme a ser una pizca de lo que él es. Mejor, prender un cigarro, abrir una cerveza, ver su despedida, llorar y quejarme sanguinariamente hasta que todos los jiles lo olvidemos. O, bien puede ser, hasta que le compre a mi hija, para sus quince añicos, una polera vintage (en la nueva tiendita del Clinic ubicada en el nuevamente remozado  Parque Arauco) con su imagen en blanco y negro, y una leyenda que diga: ama el césped.

¿Qué es lo que más le disgusta de su apariencia?
La guata, tengo mis rollos con los rollos que llevo en ella. Convengamos en que pude ser distinto, he sido flaco, pero he pasado la mayor parte de mi vida con la guata de manera más o menos llenita. Nunca me ha tapado la vista, siempre he podido revisar mi pirula, eso si las poleras ajustadas las estiro hasta sus límites y si no dan, no las uso. De pendejo me molestaron bastante con mis orejas, lloré arto llegando a casa pero madre fue sabia y siempre me aconsejó bien, calma, sin respuestas, el silencio y desprecio a la estupidez, al bulling lo que es del bulling. Pero en la verdad de mi historia nunca me complicó mucho el tema, de hecho ahora que he vuelto a usar el pelo corto, Don Carlos mi peluquero favorito, un clásico de navajas que ya no las usa por haberle cortado el cogote a un viejo fascista que se movía mucho con un tic como los del presidente (¿no habrá algún remedio o tratamiento millonario para este pobre caballero?), una vez él me pregunta: ¿le descubro las orejas?. Uno, no me las está descubriendo, son famosas, y segundo, a estas alturas, estimado Don Carlos, ¡¡¡que mierda importan las Orejas!!!

¿Cuáles son las palabras que más usa?
Los garabatos, casi todos, que son unas muletillas muy difíciles de filtrar.
  
¿Qué es de lo que más se arrepiente?
Me he equivocado un montón innumerable de veces, pero arrepentirme, ¿ma qué eso? (¿italiano?). No, pienso en aceptar mis errores, en pedir las disculpas del caso con mayor  o menor emoción, con mayor o menor convencimiento, pero arrepentirme no.
Aunque si me arrepiento de haber devuelto los 100 mil dólares que encontré botados, en un fajo con un elástico muy al estilo Donny Brasco, en la arena de una playa perdida al sur de machupichu. También me arrepiento de no haber robado el libro Meridiano de Sangre de Cormac McCarty de la casa de una amiga que yo sabía que ni ella ni su divorciada madre leerían jamás. En fin me arrepiento de no haber hecho cosas malas.

¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?
A veces pienso que mi animus depende mucho de las expectativas que tengo de lo que puedo hacer en el día, en este sentido el estado actual de mi ánimo es bastante malo. Hoy no hay carrete ni comida ni paseo a la vista. Otra cosa que afecta mi ánimo son las noticias de la mañana, la ducha: la calidad y temperatura del primer chorro de la ducha. Y finalmente tendría que afirmar que si el café es cargado y de grano se puede mejorar casi todo lo demás.

¿Cuál es su posesión más preciada?
Pienso ser copión en esta respuesta porque cuando la leí me pareció que yo debiera decir en este juego ficticio algo similar: Aún cuando mis dos hijas no son posesión mía, las tengo en comodato idealmente por quince años, como corren los tiempos y las lluvias y los cambios climáticos y barrio culturales es posible que revisemos junto a SENAME el contrato anticipadamente, pero en definitiva ellas son lo más importante que tengo y tendré por siempre. El resto uno que otro libro, mi caña y moscas de pesca y nada más. Mis otras posesiones son todas del banco y no valen nada.

¿Cuál considera que es la peor miseria?
Vivir para trabajar y trabajar para vivir, cualquiera de estas dos afirmaciones son miserables pues deberíamos decir: vivir haciendo el amor, tomando, jugando, pasándola rico. Todos para arriba. Mira, como dijo el Charly la otra vez: cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada. Y claro, eso lo dice el que ocupa zapatillas con velcro, pero uno ajilao, atrapado al sistema, cobarde hasta las entrañas qué puede decir, ¿Qué puedo decir?. Y la pobreza y los niños y las dictaduras y la suciedad de sociedad en qué vivimos, siempre dije que no quería traer niños a este planeta y aquí estoy, papucho de dos bellezas, buscando cómo ganarle esta partida al lunes, martes, miércoles, jueves y viernes, porque los dos pequeños días sábados y domingos creo que los llevo ganados, por ahora.

¿Cuál es la cualidad que más le gusta de una mujer?
Entre hombres y mujeres no encuentro muchas diferencias, las que conozco son porque yo soy hombre y cada vez que me da por pensar en estas leseras lo hago aquí, sentado en este wáter hediondo.
Ahora, si pienso en mi mujer, que es mi esposa y la madre de mis dos hijas, tendría que decir que me gusta todo lo femenino, su histeria y locura, su llanto apresurado pero a la vez su coraje, valentía, sapiencia, su cuerpo, uf mi dios gracias por ponerles una costilla menos. Por eso creo que Shakira es hombre.

¿Y en un hombre?
En la misma lógica anterior me gusta la neurosis, me caen bien los Woody Allen, los débiles, llorones, borrachos, pero no de cerveza como decía hoy el “atropellado” de Charly Sheen (el prefiere los borrachos de Vodka porque son más predecibles, chucha conociera a los borrachos de pisco), actor que, a todo esto, sólo conozco por sus notables películas noventeras Rambo y Calígula. No me gustan los metaleros que se las dan de rudos y en la dura andan juntando peluches en su pieza que en realidad es una pieza que está en la casa de sus padres y que le regalan tortas a sus pololas que también andan de bototos para el día de los enamorados, tortas weón, tortas. Otros que me están callendo como las reverendas son mis vecinos que andan vendiendo la pomá con sus terapias florales e himánes, que se las dan de Hippies y son unos cochinos, flojos y mala leche. Me gusta, sin histeria y sin neurosis, la gente bruta del campo, los mapuche del sur y los aymara del norte. Me gustan, ahora mucho más todavía, los magallánicos, que están recién empezando.

¿Quién es su héroe/heroína de ficción favorito?
Mi abuelo, es un héroe en la ciencia ficción y un carajo en la realidad, como prefiero quererlo, lo defino como personaje, lo dejo en ese lado ficticio y le quiero y amo mucho.

¿Quién es su héroe/heroína real favorito?
Son dos: Butch Cassidy y Sundance Kidd, que con otros rufianes formaron la famosa “Wild Bunch” (pandilla salvaje)  quienes llegaron a la Patagonia Argentina arrancando de unos polis privados de la agencia Pinkerton, pasaron por nuestro Chile y terminaron su vida robando bancos y trenes en Bolivia.

¿Cómo le gustaría morir?
Bajo el agua, entregado.

¿Qué apodos tiene?
Desde la pre historia hasta ahorita no más: Fran, Dumbo, Pailón, Paila, (Caricias), Orejón, Rusia, Rusio, Rusiete, Pancho, Emperador, Oráculo y papi, papucho, papo, que son los que más me gustan.

¿Dónde y cuándo es feliz?
En la casa, en un asado, en el estadio viendo futbol, comiendo un saguruche en el Cyros, comiendo unas mollejitas saltadas en el Cajamarquino, comiendo unos choritos con la Violeta, haciendo el amor con la Rusia en cualquier parte, fumando un porrito, piscoleando con los amigos, subiendo un cerro con mi hermano, pescando, leyendo, escribiendo vertiginosamente sin filtro ni edición, cagando mientras leo, escuchando música a todo cañon medio que me pongo a bailar, en fin ¿ya les dije que le felicidad era un invento socialdemocratacristiano de fin de siglo que los griegos nunca compraron porque preferían ser activos en el sexo con niños sin mucho pelaje?.

¿Cuál es el rasgo de personalidad que menos le gusta de un hombre?
Esos rasgos tan de posmo lacaneano de observador acusioso, prudente, de palabras agudas ácidas e hirientes que solo esconden no sé qué atributo o defecto más fome que el anterior. Puta weón tomate un trago, relájate, fuma un poquito de esto y disfruta la vida, no hay como decir idioteces y después hacerte responsable de ellas. Esos weones debieran ser torturados con esas sustancias que te hacen hablar hasta por los codos y contar todos tus secretos. Freud usaba cocaina, si sirve entonces póngale.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?
¿Cómo qué? Onda ¿mi muñeca inflable 2.0?. No pues, quién, y si no lo tienes dices no le conozco aún. En mi caso, la Rusia y las dos Rusitas.

¿Cuándo miente?
De forma permanente y elaborada, creo en la mentira como el aliño fundamental de este menjunje que es la vida, sino fuera por ella parecería una papilla de guagua, preparada por mamita sobreprotectora en estado cuatico después del parto que no pueden comer repollos, que no coma porotos que no la traigas al mundo mejor, piensa bien qué haces con tu chori pues.

¿Qué no perdonaría?
Desconozcolo, porque soy super aplicado en el perdón, muy cristiano apostólico y romano para eso, además que creo ser consecuente: si la cago tanto tanto más perdono. Ahora anda a saber tu con lo que uno se encuentra en esta vida. ¿O no Proust?

¿Qué le hace reír?
La grua de Villouta y Werne en sus programas radiales, las galletas de mariguana, Pablo Blanco y sus tonteras, la Ema y sus locuras, la Violeta y sus gustos tan de mujer, tan de vieja pituca, tan de señorita.

¿Qué te hace llorar?
Soy llorón y mentiroso desde cabro chico. He llorado, en mi vida he llorado. Por amor, por teleseries, por fútbol, por alegría contenida, por risa desbocada, por angustia, por vomitar. Nunca por No cagar (en caso de que alguien estuviera pensándolo). Por dolor, por mis muelas, he llorado para no ser pateado, para conseguir un aumento de mesada y para que mis padres me dejen llegar a las tres y media después de fiesta con gorilas del colegio.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?
No he logrado nada. Nada por mi mismo, ni solo, todo ha sido gracias a otros. He logrado avanzar en varios desafíos insignificantes y otros gigantes me han quedado como poncho. Lograr ser padre no significa hacerlo bien, es como casi todo, una tarea pendiente y que no tiene fin, ni en la muerte ni después de ella. En el cielito o en el limbo (aun cuando preferiría el infierno de Condorito) me veo trabajando todavía, así como diciendo: chucha yapo ¿cuanto falta para el fin de semana? o ¿chucha esta temporada no hay días sanguches?, qué futuro más horrible. Como señalase Don Marcelo Bielsa, son más las derrotas que los triunfos y sobre ella vale la pena conversar, de lo otro na ni na. Mi mayor derrota claramente es no haber dado el ancho como futbolista o no haberme atrevido ni aventurado con la Dirección Técnica, derrota es no saltar desde lo alto. ¿capichi?

¿Para usted qué es un buen insulto?
¿Un buen insulto es lo mismo que una buena chuchada?. ¿El concepto empapelar vale como un buen insulto?.  Desde hace poco me volví un gran insultador, gracias a la escritura he podido expresar la más ordinaria y certera combinación de puteadas que yo conociese, ¿no será mucho? me han preguntado, no lo sé, ¿estaré desarrollando una carrera emergente de la papelería misma?. Todo comenzó cuando nos robaron el auto, lo supe bajándome de mi querida D18, me devolví rápidamente al departamento a acompañar a mi mujercita que estaba con las niñas, fuimos a la comisaría tramitamos el asunto, nos dijeron que estábamos prácticamente cagados, pensé en las cuotas bancarias, mantuve la calma, la mantuve por horas, volví a tomar la D18, llegué al trabajo, saludé sin explicar nada, entré a mi despacho, me senté, encendí el PC y abrí world y ahí, en un acto místico, interno inconsciente, sin la mano de dios ni de su pirula, escribí de un respiro una diatriba que resultó ser la primera de muchas.

¿Cuál es su idea de la fidelidad?
La misma que la de mi señora afortunadamente, aun cuando ninguno de los dos la tenga muy clara.

¿Cuáles son sus músicos preferidos?
Previo a responder debo decir que odio los rankings y todo tipo de categorizaciones que es lo mismo que haré a continuación, por lo tanto caigo y me presto a jugar este juego del cual seguro no sabré salir. Y los que saben, bueno dejen la soberbia y sonrían. Podría separar mis preferencias musicales en dos tipos, ambas son mi preferidas:
Musica lírica poética de fogón: Sui Generis, Spinetta, Bob Dylan, Victor Jara, Violeta Parra, Leonard Cohen, Jhonny Cash, Nick Cave, Calamaro, Sabina, Nick Drake y todos los que olvido y no he alcanzado a oir.
Música frenética soulsísima de los cojones: Schostacovich, Mahler, Bach, Robert jhonson, Charly Parker, janis, Jimmy Hendrix, Lou Reed, Velvet Underground, Clash, The stoogies, Morphine, Rolling, Cure, Nirvana, Sonic Youth, Charly, Sumo, Prisioneros, Puta Marlon y todas las chicas del montón.
Y pueden ver que la he líado, nada nuevo, nada original afortunadamente.

¿Sería capaz de matar?
Si claro, lo he hecho innumerables veces: a insectos, aves y peces, un par de gatos y un perro. Nada de lo cual pueda arrepentirme ni sentirme orgulloso, menos hoy que es tan mal visto pues, de todas formas siempre lo hice por hambre. Y si me preguntas, querido Proust, por los seres humanos me parece que se lo merecen (proporcionalmente) en un grado mayor a los otros seres que mencioné. Pero no creo, me faltan agallas.

viernes, 21 de enero de 2011

No podemos vivir sin poesía

Es más que curioso esto de trabajar en un lugar al que le digan el “Olimpo”. Es raro, anormal y aberrante desde mi perspectiva, pero yo lo elegí así. Me enfrento hoy a mi esquizofrenia diurna y vespertina. Es incomprensible desde todo punto de vista que, al momento de mayor actividad escritural  que realmente surgía del corazón de mi corazón, de mi rabia de la rabia que secretan mis entrañas, me vuelva un jil anacrónico que se va de gira al olimpo. Acuso recibo, parezco globo inflado, cuidado con el pinchazo. Abandono de funciones, abandono la ciudad, abandono a la gente de la ciudad, inmersión y asfixia alcurniosa y ascendente en la escala de primates cada vez más quejumbrosos e insatisfechos, directamente proporcionales a sus ingresos y joyas doradas en LSD. Curioso también pasar de las cloacas calurosas y hediondas a orillas del Mapocho al refrigerador fálico e higiénico de la torre ganadora de concursos chic e internacionales. ¡¡¡¡Qué manera de ser fanáticos del aire acondicionado estos camaradas apostólicos!!!! No podemos vivir sin poesía, no quiero ser un tonto solemne. Pero lo parezco, lo padezco.  Lo soy de 8 y pico temprano la mañanera hasta las 6 y verga apretando raja asalto D18 rumbo a comunidad Aguirre Lucco. Bajo cada día catorce pisos, bajo echando sangre por boca y narices. ¿Cómo será la próxima bajada?, ¿cómo será la caída libre?.
El poeta está ahí para que el árbol no crezca torcido, pero este tronco tiene las raíces con hipoglicemia, las hojas secas y la fruta podrida. Ni la rectitud aparente de sus ramas de espíritu salvaje logran engañar al todo poderoso. Esta es la esquizofrenia de vanguardia, del sobre viviente endeudado hasta el hoyo, la esquizofrenia del weón mentiroso que se peina lengüetazo, de terno y corbata jornada diurna: la pérdida del juicio crítico en horario laboral. El retorno a la casita se hace en yerba y arrumacos familiares desoxidantes. Es la locura del principio de este siglo que  tiene mala pinta. Esta es la miseria del pelota que ya no reclama como antes: me entrego. Suban, si les parece. Me parece, a la mierda el porrazo, todo sea por el seguro de muerte y para pagar el crematorio. Miren que mis zapatos son mis ataúdes.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Chabela two thousand and ten.


Ultimo día en la Fundación de Orquestas Juveniles, último día de horas programadas para vociferar las rabietas contra el planeta tierra y el orden de las cosas. Será probablemente mi ultimo día a tiro de cañón, mi último día sacándole brillo a la metralla, disparando cohetes teledirigidos a todos los conchasumadres que no piensan en el otro y que creen que su verdad es la verdad de todos. Esos jiles pueden irse directo al infierno de la señora Ossandón donde les espera karavina con su corneta bien emulsionada. Los dueños de bancos gerentes de empresas contaminantes  equipos de fútbol de la prensa de la tele todos aquellos que se sientan muy dueños de algo por favor inviertan todo su Kapital en un negocio poco rentable y arriesgado que tipín mayo ya les de perdidas gigantescas y los lleve a posicionarse en un semáforo reguleque a todo sol y toda lluvia.

A los brocacochi que les gusta el sambeque, compartir, pasarla bien, la poesía, la calentura y la música bien distorsionada mi más férreo abrazo de este puto fin de año porque del que viene ni hablar.... Y el abrazo más fuerte es para mi hermana la bellahermosa, mi hermano duro de matar y pal Renzo puro corazón.

viernes, 17 de diciembre de 2010

La primera vez que nos reunimos me preguntaba si en su primer mes de trabajo habrá pagado el piso

A las 12 tengo reunión con la jefa de gabinete de la primera dama en la moneda. La Lola es estupenda. Tiene el formato de niña pituca de colegio los andes, el formato de mina que a mi no me pescaba cuando yo estudiaba en el padre hurtado. No pasa los 30 años, tiene un buen magíster y  estudió abogacía, lo que basta y sobra para hacerse cargo de tamaña tarea y oficina. No miento si digo que hay tres grandes mesas de caoba y sillas estilo napoleónicas y garzón y comida a la carta y más de una secretaria todito para ella. La primera vez que nos reunimos me preguntaba si en su primer mes de trabajo habrá pagado el piso y a quienes habrá invitado y si podía conciliar el sueño con tanto poder en la espalda. Recuerdo que con Cecilia comentaban las horas de peluquería relajante que se daban en el mismo barrio donde se perdió la perra Juanita de Javiera Díaz de Valdés.

Se nos acerca el verano y es tiempo para descansar. Todos nos merecemos un tiempo de cambio, de relajo, de ocio. Mis veranos ya no son lo que eran, hoy por hoy no paso los quince días legales. Los primeros cinco me despierto exaltado a las 6 de la mañana como si mi despertador siguiera machacando. Los 5 siguientes son realmente diferentes y me apago y me vuelvo medio cromañón y quiero comer cordero, ir al campo, zapatear y me sale algo de barba y tomo color y empiezo a sentirme vivo. Los 5 últimos días lloro. Me cuesta dormirme y me angustio. Me carga volver. Me carga trabajar.

¿Pero qué pasa con nuestro presidente qué desde hace un tiempo le da por visitar el lago de mi infancia? ¿y cómo es qué descansa? El año pasado fue año de elecciones, año de campaña, año relámpago, año terrícola agotador. Para el no, para el seguro fue un año ganador, un año tranqui, un año de ventas y millones. El presidente es de otra especie, de otra bacteria o virus o viruela. Los periódicos y noticieros le mostraban cual Alien dando vueltas de aquí para allá. Que se subía al caballo con las nietecitas y una de sus hijas que después sería ministra. Al rato se le veía buceando con sendos equipos comprados en Cancún junto a sus hijos y un par de cabros amigos estudiantes de la portales que ahora son seremis, intendentes, directores regionales de alguna dependencia chora y entrete. Sin mentir, todavía en la mañana, antes de que les callera el cara de gallo en plena maceta encefálica ya se les veía  11 por lado con uniforme y canilleras puestas (algo que con amigotes tenemos prohibido en el libro a editar de las prohibiciones). Un tiempito de 40 minutos, abandona el equipo en plena goleada y se va a comprar unos locos (en veda) y unos erizos “para la CECI que anda de mala porque ayer le mostré el papelito a unos amigos que vinieron a vernos en la noche para comernos unos corderos al palo estilo patagónico de rio gallegos mientras el imbécil de mi hermano cancheaba un guitarreo por unas 50 luquitas usted sabe bien para qué”. Después del almuerzo y la comida no quisieron mostrar nada en la prensa, pero ya en la tardecita después de bajar la comida para evitar los calambres, el pirotécnico del presidente se subía a su saeta para tirar a algún nieto hincha pelotas en ski y luego en una donut “sacate la chucha cabro maricón”. Y llama al secretario y a su jefe de gabinete que tienen la suerte de vacacionar con el en la misma temporada y casa y pieza y baño. Y les dice, “jetones”, organicen un partido de polo con los Edwards que también andan por ahí en el lago y con los Zegers que no se les valla a olvidar invitarlos. Y así se entretiene el. El perla como le gusta que le digan las chiquillas de los masajes descontracturantes y tántricos con final sensitivo a toda raja. Así, sin parar, sin parar con su blackberry en el bolsillo del traje de baño, sin parar con su tik nervioso que ya le tomó la pirula. Así, en la tarde, se escapa a la moneda a mirar la foto, a revisar el outlook con la CIA, a mirar su cinturón presidencial que cuelga en su pared que debe y tiene que ser más grande que la pared de al lado y que la otra y que la otra de más allá, la de la niña que yo comentaba que anda estupenda con su peinado lais y sus regias shalabotas.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

En Navidad vestirse de monja también resulta


No hay como andar disfrazado de viejo pascuero. Los grados de respeto y sorpresa y asombro que te entrega la gentecita transeúnte son comparables a la ilusión de autoridad de un alcalde que se cree el hoyo del queque en tesito con el club de adulto mayor “los años dorados”. El poder de la blanca barba es peligrosísimo, entran ganas de mandarse un pato yañez frente a una comisaría o de peñiscarle el cachete izquierdo a la secretaria ejecutiva del puto banco chile que me debe al menos un wisky de regalo para fin de año. Lo digo porque lo sé. En los años universitarios financiaba el regalo a padre, madre y polola de turno –siendo más honesto y menos abacanado, la polola fue una y le escribía unos poemas enteros plagiados onda parchework que le gustaban pero no tanto-. Como les mentía, retomando, me ganaba buenas lucas a punta de representación pascuera en familia monárquica latifundista aliada de las FARC del gran amigo abogado te defiendo cuando estés en problemas vernácula.  Las acciones diseñadas en el guión familiar se torcían inmediatamente, se truncaban el mismo día 24 pasada las 16 hrs. El plan maestro se distorsionaba apenas los 30 grados de calor me llegaban al cerebelo arrancando del algun mol atiborrado de seres humanos pacientes y lindos del área completamente perfumada de la envoltura de regalos. Nunca cumplí mi rol, nunca fui lo que me pidieron: un viejo pascuero a cabalidad. En una de esas fotos guarras del viejo con los niños, la hermanita menor me dice: me engañas yo se quién eres. Un clásico que no aparecía en el guión pero que formaba parte tácita del contrato era fumarme un porrazo antes de la actuación. Nunca recordé cómo eran los cantos navideños ni las oraciones religiosas que confunden a los niños entre regalo y regalo enchufándoles un rito sacro en la geta. "Viejo pascuero, porqué no rezamos el padre nuestro", chucha ¿y eso que tiene que ver con Falabella? La acción comenzaba disfrazándome en departamento vernácula. Traje piñufla, barba piñufla. Almohadas en la panza y el zapato de mejor calce para los fines santa closanos. Salir del departamento detrás de todo ese ropaje era lo más entrete que hay, mirar a los pendex bien vestidos con bermudas y camisas mantel, los brothers peinados al cachetazo en ese verano sin nieve ni pino ni ninguna porquería yanqui, verlos horas antes de la misa de la gallina picúa, en fin... el contexto compañeros. Era para rayarse la cara de los pequeños arcángeles. Era para chiflarse y no volver a ser yo, el otro. Miraban con ojos de sapo y uno si andaba amoroso les regalaba un jojojo travesti de vos impostada. Si andaba de mala el obsequio llegaba desde el dedo vecino del anular, el del spaider. En el auto no faltaba ver al pascuero fumando un pucho, con anteojos de sol y música a todo cañón. Un pascuero rolinga. Faltaba la viejita eso sí. Siempre fantaseé con la misma escena: abuelo performatico e irreverente le mete mano a viejita vestida con mini roja satín.


Vestirse de las carmelitas también resulta. Es chistoso y sanamente recomendable, juegue a ser un santo hijo de puta. La gayá no entra en detalles, se queda en la silueta y la forma. Ni pescan que la monja weona ande con barba y piernas peludas (con cicatrices futboleras de tiempos lejanos, muy lejanos). Esa actuación nocturna fue pasadita los límites de la racionalidad y el juicio crítico del tiempo y el espacio psiquiátrico del doctor Van Helsing y su cómplice el señor Otto Dor, un robin del sexo con pastillas en el chiquitín.  La hermana Rosa y sus sacristanes dejaron la previa vip del limbo con tutti cuanti. La monja sedienta media tembeleque pide no terminar la función y se baja en El CIELO con la lengua llorando un ave mayo. El día de la bestia. El día de Sor Rosa fue pirotécnico. Recuerdo el baile con la punta del pié y la sotana o como se llame bien arremangadita para que no se interponga en el twisteo desquiciado que propiciaba el espíritu santo tan abominable que me tentaba como mi amigo el demonio que a veces llora en su depresión profunda provocada en la última confesión con su maestro Karadima  a quién le rogaba una donación por la necesidad de braseros para pasar el invierno en la JUNJI con la vieja coluda buena pa gozar sticky finger detrás de la virgencita que se llevó de la casa suya para la oficina como me dijo a mi su nana que está tan contenta con ella porque la invitó a las rocas de santo domingo todo enero y todo febrero al lago ranco a la casa de al lado del presidente que va andar en moto y a caballo al mismo tiempo mientras sus hijos juegan fútbol contra los peones del campito y yo feliz porque sino no iba a tener vacaciones ni mucho menos. Recuerdo caerme de raja y mostrar los boxers coco afuera muerta de la risa como solo nosotras las hermanas sabemos reirnos. Recuerdo el auto y el paco que nos detuvo, recuerdo el parte que no pudimos pagar por estar fuera del sacerdocio. Recuerdo el trío infernal dando las ultimas caladas al piticlin mañanero en el cerro de los aviones a papel, vuelta la espalda a la ciudad esperando los primeros rayos del hachazo que te puedo encargar a ti don corleone.